El misterio del paso Dyatlov

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El 25 de enero de 1959 se formó un grupo de nueve excursionistas (8 y el guía) para practicar esquí en un enclave situado en los montes Urales cercano al óblast de Sverdlovosk.
Ocho hombres y dos mujeres estudiantes de la Universidad Técnica Estatal de los Urales (Ekaterimburgo) cuyo líder se llamaba Igor Dyatlov, acompañado por Yuri Yudin, Yuri Doroshenko, Zinaida Kolmogorova, Lyudmila Dubinina, Alexander Kolevatov, Alexander Zolotarev, Rustem Slobodin, Georgyi Krivonischenko, y Nicolás Thibeaux-Brignollel.

La expedición viaja al último pueblo antes de comenzar la ruta.

El objetivo de la expedición era llegar a Otorten, una montaña al norte por una ruta categorizada como nivel 3, de las más difíciles.

Nunca llegaron.

Poco antes de salir el 27 de Enero, Yuri debe abandonar la expedición a causa de una enfermedad y comienza este misterioso viaje para los 9 miembros restantes.

Yuri se despide de sus compañeros.

Según fuentes oficiales los excursionistas habrían dejado algunos papeles en forma de diarios y cámaras en el último campamento previo al lugar del incidente.

El 31 de Enero el grupo llega al borde de una zona de montaña elevada y deciden acampar allí presumiblemente por las dificultades temporales y al dia siguiente parten con dirección al lado opuesto de la montaña.
El tiempo empeora dificultando la orientación y visibilidadpor lo que los excursionistas, perdidos, se desvían hacia el oeste llegando hasta la cara superior de la montaña Kholat Syakhl (Montaña de la Muerte en mansi).
En este punto deciden acampar allí mismo y continuar la jornada al día siguiente. No podían saber que jamás saldrían de allí…

Deberían haber regresado a Vizhai aproximadamente para el día 12 de Febrero, pero transcurridos varios días después de esa fecha, el 20 de febrero son los familiares del grupo avisan a las autoridades y se inicia oficialmente la búsqueda de los excursionistas con varios grupos de rescate compuestos por voluntarios a los que más tarde se sumarían fuerzas del ejército y policía con aviones y helicópteros.

El 26 de febrero se encuentra el campamento abandonado en Kholat Syakhl con un escenario espeluznante: una tienda desgarrada, sin pertenencias, cubierta de nieve y medio destruida por las inclemencias del tiempo.

La tienda se encontró abierta desde dentro.

Las investigaciones indican que debío ser cortada desde dentro con rapidez y a su vez se encuentran una serie de ocho o nueve pares de huellas que llevaban hasta unos bosques cercanos, donde se pierden.

Rastros de huellas que encontró el equipo de rescate.

Cerca de allí encuentran junto a un árbol lo que parecen ser los restos de una hoguera y los dos primeros cadáveres, Doroshenko y Krivonischenko, ambos tan sólo con la ropa interior y descalzos. En el árbol encuentran restos de sangre, razón por la que se determina que ambos excursionistas habían intentado treparlo.

Por éste árbol intentaron trepar dos de los miembros.

A unos 600 metros del árbol encuentran 3 cadáveres más. Uno de ellos es el líder Dyatlov, según la versión oficial su postura sugería que se estaba defendiendo de algo sujetando una rama. Otro de los cuerpos, el de Rustem Slobodin, tenía una fisura en el cráneo, aunque se concluye que la causa de la muerte fue una hipotermia. El tercer cadáver era el de Zinaida, cuya investigación habla de un cuerpo con un tono corporal un tanto extraño sin dar más datos.
La hipótesis más razonable es que los tres trataban de volver a la tienda de campaña que habían dejado atrás.

Restos de la hoguera encontrada.

Dos meses después gracias al deshielo encontraron los cuerpos de los otros cuatro excursionistas que habían quedado sepultados bajo la nieve en el interior del bosque. Todos vestidos aunque con partes de ropa que pertenecían a los otros cadáveres.
También encuentran una cámara, aunque la investigación oficial concluiría que la película que contenía se había dañado rescatando algunas fotos.

La investigación del caso aseguraba que los primeros cuerpos habían muerto por hipotermia, pero en cambio los cuatro cuerpos encontrados en mayo modificaron muchas de las teorías iniciales.

Se determinó que las causas de las muertes fueron por lesiones:
Thibeaux tenía daños importantes en el cráneo, a Lyudmila le faltaban costillas, la lengua y tenía roto el cuello además de encontrarse altos índices de radioactividad en su ropa y a Zolotarev le encontraron fracturas en el pecho y le faltaban algunos dientes.
Todos en general presentaban lesiones mortales, aunque con un detalle importante, se trataba de daños internos, y no había indicios de pelea.

Así se llega a uno de los veredictos más insólitos de todos los tiempos, concluyéndose que todos los miembros del grupo murieron a causa de una “poderosa fuerza desconocida”. Y para los conspiranoicos más escépticos el caso se archivó y se mantiene en secreto hasta la década de los 90, momento en el que vuelve a estar disponible con la sorpresa de que faltaban páginas de la investigación.

Aún con las teorías más rocambolescas sobre el yeti o cualquier indicio paranormal. Científicamente hablando es que aún hoy no hay una explicación certera que haya resuelto todas las claves, aunque en el año 2012 Internacional Science Times teorizaba que la muerte de los excursionistas fue por hipotermia, lo que a su vez podía inducir a un comportamiento conocido como paradoxical undressing donde los sujetos se pueden llegar a quitar la ropa en respuesta a las sensaciones percibidas de un calor que quema.

Esta teoría vendría a complementar una de las más aceptadas, esa noche los jóvenes advirtieron algún peligro, quizá una avalancha (o eso pensaron), y salieron rápidamente de la tienda. Que otros tuvieran parte de las ropas de sus compañeros podría deberse a que habrían muerto más tarde y estos aprovecharon las telas para resguardarse del mal tiempo.

Faltaría saber la razón de esa pérdida de extremidades en algunos excursionistas, quizá podría deberse a la aparición posterior de animales, y sobre todo, la causa de que los documentos se mantuvieran en secreto tanto tiempo con la posterior falta de datos, un hecho que incrementa las teorías de que el gobierno quiso tapar algún error o participación que se desconoce.
Además la radiación a la que se hacía alusión en las ropas tampoco tiene explicación.

Y para finalizar el misterio el testimonio de Yuri Yudin, el joven que tuvo que abandonar la expedición que durante una entrevista dijo recordar cómo le habían pedido identificar todo lo encontrado en la escena y que en proceso encontró ropa de apariencia militar que no pertenecía al grupo, lo que le hizo sospechar que había habido algún grupo militar antes de que llegaran los oficiales de rescate. También dijo recordar como las autoridades parecían estar más interesadas en la razón por la que estaban allí que la propia causa de las muertes.

Yuri comentaba durante su entrevista: “Si tuviera la oportunidad de pedirle a Dios una sola pregunta, esta sería, ¿Qué le pasó realmente a mis amigos esa noche?”.

Poco tiempo después el último de los excursionistas de aquella expedición moría a los 75 años de edad.

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